Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 5 05America/Bogota febrero 05America/Bogota 2016

 

 

1

.

REPONSO A VERLAINE

A Ángel Estrada, poeta

.

2

.

Padre y maestro mágico, liróforo celeste

que al instrumento olímpico y a la siringa agreste diste tu acento encantador,

¡Panida! Pan tú mismo, que coros condujiste

hacia el propíleo sacro que amaba tu alma triste,

¡al son del sistro y del tambor!

.

Que tu sepulcro cubra de flores de Primavera,

que se humedezca el áspero hocico de la fiera

de amor si pasa por allí;

que el fúnebre recinto visite Pan bicorne;

que de sangrientas rosas el fresco de abril te adorne

y de claveles de rubí.

.

Que si posarse quiere sobre la tumba el cuervo,

Ahuyenten la negrura del pájaro protervo

El dulce canto de cristal

Que Filomela vierta sobre tus tristes huesos,

o la harmonía dulce de risas y de besos

de culto oculto y florestal.

.

Que púberes canéforas te ofrenden al acanto,

que sobre tu sepulcro no se derrame el llanto,

sino rocío, vino, miel;

que el pámpano allí brote, las flores de Citeres,

y que se escuchen vagos suspiros de mujeres

¡bajo un simbólico laurel!

.

Que si un pastor su pífano bajo el frescor del haya,

en amorosos días, como en Virgilio, ensaya,

tu nombre se ponga en la canción;

y que la virgen náyade, cuando ese nombre escuche

con ansias y temores entre las linfas luche,

llena de miedo y de pasión.

.

De noche, en la montaña, en la negra montaña

de las Visiones, pase gigante sombra extraña,

sombra de un Sátiro espectral;

que ella al centauro adusto con su grandeza asuste;

de una extra-humana flauta de melodía ajuste

a la harmonía sideral.

.

Y huya el tropel equino por la montaña vasta;

tu rostro de ultratumba bañe la luna casta

de compasiva y blanca luz;

y el Sátiro contemple sobre un lejano monte

una cruz que se eleve cubriendo el horizonte

¡y un resplandor sobre la cruz!

.

[1896]

. 

LAS ÁNFORAS DE EPICURO

LA FUENTE

Joven, te ofrezco el don de esta copa de plata

para que un día puedas calmar la sed ardiente,

la sed que con su fuego más que la muerte mata.

Mas debes abrevarte tan sólo en una fuente.

.

Otra agua que la suya tendrá que serte ingrata;

busca su oculto origen en la gruta viviente

donde la interna música de su cristal desata,

junto al árbol que llora y la roca que siente.

.

Guíete el misterioso eco de su murmullo;

asciende por los riscos ásperos del orgullo,

baja por la constancia y desciende al abismo

.

cuya entrada sombría guardan siete panteras,

son los Siete Pecados, las siete bestias fieras.

Llena la copa y bebe: la fuente está en ti mismo.

.

[1899]

. 

HELIOS

¡Oh ruido divino,

oh ruido sonoro!

Lanzó la alondra matinal el trino,

y sobre ese preludio cristalino,

los caballos de oro

de que el Hiperionida

lleva la rienda asida,

al trotar forman música armoniosa,

un argentino trueno,

y en el azul sereno

con sus cascos de fuego dejan huellas de rosa.

Adelante, oh cochero

celeste, sobre Osa;

y Pelión sobre Titania viva.

Atrás se queda el trémulo matutino lucero,

y el universo el verso de su música activa.

.

Pasa, oh dominador, ¡oh conductor del carro

de la mágica ciencia! Pasa, pasa, ¡oh bizarro

manejador de la fatal cuadriga

que al pisar sobre el viento

despierta el instrumento

sacro! Tiemblan las cumbres

de los montes altos,

que en sus rítmicos saltos

tocó Pegaso. Giran muchedumbres

de águilas bajo el vuelo

de tu poder fecundo,

y si hay algo que iguale la alegría del cielo,

es el gozo que enciende las entrañas del mundo.

.

¡Helios!, tu triunfo es ése,

pese a las sombras, pese

a la noche, y al miedo, y a la lívida Envidia.

Tú pasas, y la sombra, y el daño, y la desidia,

y la negra pereza, hermana de la muerte,

y el alacrán del odio que su ponzoña vierte,

y Satán todo, emperador de las tinieblas,

se hunden, caen. Y haces el alba rosa, y pueblas

de amor y de virtud las humanas conciencias,

riegas todas las artes, brindas todas las ciencias;

los castillos de duelo de la maldad derrumbas,

abres todos los nidos, cierras todas las tumbas,

y sobre los vapores del tenebroso Abismo,

pintas la Aurora, el Oriflama de Dios mismo.

.

¡Helios! Porestandarte

de Dios, padre del Arte,

la paz es imposible, más el amor eterno.

Danos siempre el anhelo de la vida,

y una chispa sagrada de tu antorcha encendida

con que esquivar podamos la entrada del Infierno.

.

Que sientan las naciones

el volar de tu carro, que hallen los corazones

humanos en el brillo de tu carro, esperanza;

que del alma-Quijote, y el cuerpo-Sancho Panza

vuele una psique cierta a la verdad del sueño;

que hallen las ansias grandes de este vivir pequeño una realización invisible y suprema;

¡Helios! ¡Que no nos mate tu llama que nos quema!

Gloria hacia ti del corazón de las manzanas,

de los cálices blancos de los lirios,

y del amor que manas

hecho de dulces fuegos y divinos martirios,

y del volcán inmenso,

y del hueso minúsculo,

y del ritmo que pienso,

y del ritmo que vibra en el corpúsculo,

y del Oriente intenso

y de la melodía del crepúsculo.

.

¡Oh ruido divino!

Pasa sobre la cruz del palacio que duerme,

y sobre el alma inerme

de quien no sabe nada. No turbes el destino,

¡oh ruido sonoro!

El hombre, la nación, el continente, el mundo,

aguardan la virtud de tu carro fecundo,

¡cochero azul que riges los caballos de oro!

.

NOCTURNO

Quiero expresar mi angustia en versos que abolida

dirán mi juventud de rosas y de ensueños,

y la desfloración amarga de mi vida

por un vasto dolor y cuidados pequeños.

.

Y el viaje a un vago Oriente por entrevistos barcos,

y el grano de oraciones que floreció en blasfemia,

y los azoramientos del cisne entre los charcos

y el falso azul nocturno de inquerida bohemia.

.

Lejano el clavicordio que en silencio y olvido

no diste nunca al sueño la sublime sonata,

huérfano esquife, árbol insigne, obscuro nido

que suavizó la noche de dulzura de plata…

.

Esperanza olorosa a hierbas frescas, trino

del ruiseñor primaveral y matinal,

azucena tronchada por un fatal destino,

rebusca de la dicha, persecución del mal…

.

El ánfora funesta del divino veneno

que ha de hacer por la vida la tortura interior,

la conciencia espantable de nuestro humano cieno

y el horror de sentirse pasajero, el horror

.

de ir a tientas, en intermitentes espantos,

hacia lo inevitable, desconocido, y la

pesadilla brutal de este dormir de llantos

¡de cuál no hay más que Ella que nos despertará!

.

3

.

PREFACIO

CANTOS DE VIDA Y ESPERANZA (1905)

.

4

.

A Nicaragua,

a la República Argentina

. 

Podría repetir aquí más de un concepto de las palabras liminares de Prosas Profanas. Mi respeto por la aristocracia del pensamiento, por la nobleza del Arte, siempre el mismo Mi antiguo aborrecimiento a la mediocridad, a la mulatez intelectual, a la chatura estética, apenas si se aminora hoy con una razonada indiferencia.

El movimiento de libertad que me tocó iniciar en América se propagó hasta España, y tanto aquí como allá el triunfo está logrado. Aunque respecto a técnica tuviese demasiado que decir en el país en donde la expresión poética está anquilosada, a punto de que la momificación del ritmo ha llegado a ser un artículo de fe, no haré sino una corta advertencia. Es todos los países cultos de Europa se ha usado el hexámetro absolutamente clásico, sin que la mayoría letrada y, sobre todo, la minoría leída, se asustasen de semejante manera de cantar. En Italia ha mucho tiempo, sin citar antiguos, que Carducci ha autorizado los hexámetros; en inglés, no me atrevería casi a indicar, por respeto a la cultura de mis lectores, que la Evangelina, de Longfellow, está en los mismos versos en que Horacio dijo sus mejores pensares. En cuanto al verso libre moderno…, ¿no es verdaderamente singular que en esta tierra de Quevedos y Góngoras los únicos innovadores del instrumento lírico, los únicos libertadores del ritmo, hayan sido los poetas del Madrid Cómico y los libretistas del género chico?

Hago esta advertencia porque la forma es lo que primeramente toca a las muchedumbres. Yo no soy un poeta para las muchedumbres. Pero sé que indefectiblemente tengo que ir a ellas.

Cuando dije que mi poesía era mía, en mí, sostuve la primera condición de mi existir, sin pretensión ninguna de causar sectarismo en mente o voluntad ajena, y en un intenso amor a lo absoluto de la belleza.

.

5

.

Al seguir la vida que Dios me ha concedido tener, he buscado expresarme lo más noble y altamente en mi comprensión. Voy diciendo mi verso con una modestia tan orgullosa, que solamente las espigas comprenden, y cultivo, entre otras flores, una rosa rosada, concreción de alba, capullo de porvenir, entre el bullicio de la literatura.

Si en estos cantos hay política, es porque aparece universal. Y si encontráis versos a un presidente, es porque son un clamor continental. Mañana podremos ser yanquis (y es lo más probable); de todas maneras, mi protesta queda escrita sobre las alas de los inmaculados cisnes, tan ilustres como Júpiter.

.

R.D.

.

CITAS A PROPÓSITO DE DARÍO Y SU OBRA

.

6

.

Todo lo renovó Darío: La materia, el vocabulario, la métrica, la magia peculiar de ciertas palabras, la sensibilidad del poeta y de sus lectores. Su labor no ha cesado y no cesará; quienes alguna vez lo combatimos comprendemos hoy que lo continuamos. Lo podemos llamar el Libertador

Jorge Luis Borges

.

Al morir Rubén Darío, pierde la lengua castellana a su mayor poeta de hoy, en valer absoluto y en significación histórica. Ninguno, desde la época de Góngora y Quevedo, ejerció influencia comparable, en poder renovador, a la de Darío.

Pedro Henríquez Ureña

.

A Darío regresamos, quienes nos educamos en él, como quien regresa al jardín del solar familiar. Él nos creó un mundo admirablemente bello y rico, un universo racional y exacto, en el que fuimos felices. Releer a Darío es volver a ser dichoso.

Salomón de la Selva

. 

He aquí un poeta discutido; es indiscutible. Sin reserva alguna es un poeta, y sólo eso es quizá, pero lo es en toda la fuerza connotativa del término. ¿Un gran poeta? No hay grandes poetas: hay poetas, astros de luz propia, y hay otros, los de luz reflejada; somos los planetas; Rubén tiene su luz en sí.

Justo Sierra

.

7

.

Cuando leemos las colecciones de versos de Rubén Darío, advertimos cómo su poesía iba haciéndose cada vez más elevada, iba llenándose de profundo humanismo de invencible fe en la vida, de esperanza en un futuro feliz de la tierra. Precisamente estos rasgos dan a la obra de Darío un carácter eterno, la hacen cercana y comprensible para nosotros.

Fiódor Kelin

.

8

.

Nostálgico y doloroso como Heine, elegíaco y sensual como Verlaine, visionero y evocador como Verhaeren, Rubén Darío, que vive de amor de América y de pasión de España, no es sólo un gran poeta, sino el poeta de la raza, el cantor elocuente de alma española.

Elísio de Carvalho

. 

Su sensibilidad está en armonía con su imaginación; ama la belleza y la descubre dondequiera que se halle sin esfuerzo ni vacilaciones.

Juan Loveluck

. 

La penetrante mirada de Rubén iba a lo hondo. Su literatura, dijo: “es mía en mí”, con el mismo derecho con la pluma de Cervantes escribe: “para mí sólo nació Don Quijote”. Para él solo nació la poesía que puebla, inextinguiblemente, los boscajes misteriosos de sus versos.

Arturo Maroso

.

9

.

Es en Cantos de vida y esperanza donde Rubén encuentra su expresión poética auténtica, su palabra esencial. Y la encuentra sumergiéndose en el tiempo, es decir, en sí mismo, en su experiencia vital… Los nocturnos no son poemas nacidos de una forzada inspiración, sino en la forma natural y espontánea de la creación poético que a veces tiene exigencia de parto…

Julio Ycaza Tigerino

. 

Sin duda [Rubén Darío] es el poeta de la sensualidad, el artífice de esos ricos cuadros en que se eriza amorosamente la piel… pero aún más el poeta de la violencia sexual, por esa cabalgata en crescendo y por su portentosa capacidad para el remate del orgasmo.

Ángel Rama

.

10

.

Selección: ELKIN RESTREPO.

Antología poética. Bogotá. Grupo Editorial Norma. 1992. Págs. 30-31, 34, 57-59. 71. 41-42, 125-128.

 

Read Full Post »