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Archive for 2/06/17

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ALGUNOS JUICIOS PRELIMINARES

 

… EL MONSTRUO-AUTOR…

RESTIFF DE LA BRETONNE, 1797.

Los lectores que conozcan Justine del marqués de Sade comprenderán el horror y la indignación que he experimentado ante la clase de diversión que ofrecen estas cloacas. Los libros a los que me refiero (los más blasfemos y los más obscenos que se hayan escrito y que han surgido del infierno poco después de haber sido escrita esta carta) están llenos de descripciones de experiencias que procuran excitar con cualquier clase de torturas y de increíbles depravaciones.

 W. BECKFORD

Nota a una carta escrita en 1784 (Habrá de observarse que Sade aún no había publicado nada en esta época.)

Ese atroz y sangriento blasfemador, ese obsceno narrador de los más horrendos ensueños que han agitado la fiebre de los demonios: el marqués de Sade… Creedme. No toquéis nunca esos libros: terminaríais así con vuestro reposo, con el dulce reposo…

 J. JANIN, 1834

Esta frenética y abominable colección de todos los crímenes y de todas las suciedades.

 F. SOULÉ, 1837

Sade – una gloria de Francia – un mártir.

P. BOREL, 1839

Me atrevo a afirmar, sin temor de ser desmentido, que Byron y Sade (pido perdón por la aproximación) han sido quizás los más grandes inspiradores de nuestros modernos, uno proclamado y visible, el otro clandestino –no demasiado clandestino.

 

SAINT-BEUVE, 1843

Ese ilustre y mal recompensado benefactor de la humanidad.

Por lo general esta obra es un estímulo para una bestia vieja o un emético para un joven, no es un estudio valioso para la curiosidad racional.

Lamento tan sólo que, al atacar con justicia mi ateísmo, os habéis equivocado deliberadamente en relación a la fuente. Habría acatado la sentencia judicial si en vez de “Byron con una diferencia” hubieras dicho “Sade con una diferencia”. El poeta, pensador y hombre de mundo en el cual se inspira la teología de mi poema era más grande que Byron. Este hombre, fatalista o no, llegó a ver el fondo de los dioses y los hombres.

¿Mintió? ¿Rio? ¿Lo sabe?

¿Está ahora más allá de nuestro alcance, más allá del aliento, tu profeta, tu predicador, tu poeta?…

 

A.C. SWINBURNE (entre 1860-1880)

Siempre hay que volver a Sade, o sea al hombre natural, para explicar el mal.

 

CHARLES BAUDELAIRE

“Diarios íntimos”

Flaubert, una inteligencia asediada por Sade…

Conversación sobre Sade: siempre se vuele a él.

 

Diario de los GONCOURTS

El marqués de Sade es tal vez uno de los hombres más extraordinarios que hayan existido y un tema interesante para un estudio psicológico; la naturaleza ha producido algunos extraños casos, tanto físicos como mentales, pero probablementenunvs una monstruosidad mental mayor que la de Sade.

PISANO FRAXI (H. S. ASHBEE), 1880

El marqués de Sade fue el hombre indicado para sintetizar y llevar a sus últimas consecuencias el arte de la espermocracia anormal y monstruosa. En este sentido sobrepasó a toda la antigüedad y fijó en un mundo de horror las columnas de Hércules de la demencia priápicas. Afortunadamente nadie podrá ir nunca tan lejos como él: Sade habrá limitado el horizonte del campo erótico.

 

OCTAVE UZANNE, 1901

Fue el 2 de junio de 1740 que nació uno de los hombres más notables del siglo XVIII, digamos incluso de la humanidad en general… Las obras del marqués de Sade constituyen tanto un objeto de la historia y de la civilización como de la medicina… Existe otro punto de vista que hace de las obras del marqués de Sade para el historiador que se ocupa de la civilización, para el médico, el jurisconsulto, el economista y el moralista, un verdadero depósito de ciencia y de nociones nuevas.

 

EUGÉNE DÜHREN (IVÁN BLOCH), 1901-1904

Este hombre que durante todo el siglo XIX pareció no existir, podría llegar a dominar el siglo XX… El marqués de Sade, el espíritu más libre que nunca haya existido… El lector que se encara con sus novelas no suele notar que la letra, que es repulsiva, y el análisis que la acompaña, no son por desgracia capaces de mostrar el espíritu.

 

GUILLAUME APOLLINAIRE, 1909

Sade, D. A. F., escritor francés licencioso…

Enciclopedia Británica, XIIIa edición.

Sade escribió de acuerdo con sus luces y, aunque sus ideas eran extravagantes, por lo menos fue sincero. Tal vez esto lo convierte en una figura tan siniestra. La mera obscenidad es siempre repulsión y casi siempre tediosa; pero aquí ha habido mucho más que eso y Sade ha sido tremendamente serio.

C.R. DAWES, 1925

Realmente no puedo tomarlo en serio.

 P. BOURDIN, 1929

Un escritor que, sin duda, hay que poner junto a los más grandes.

J. PAULHAN, 1930

Por esto hay motivos para creer que Sade, después de haber inquietado a todo un siglo que no podía leerlo, será leído cada vez más para consolar la inquietud del siguiente.

 M. JAIMES, 1930

De escritor –no digamos ya de escritor de genio- faltan a Sade las cualidades más elementales. Polígrafo y pornógrafo de más envergadura que un Aretino, todo su mérito consiste en haber dejado documentos que representan la fase mitológica infantil de la psicopatología: a través de una fábula nos da la primera sistematología de las perversiones.

MARIO PRAZ, 1930

Aquí es indudablemente, donde Sade demuestra ser anormal, defectuoso. En lugar de tensión hay desdoblamiento, pero sin que ello le produzca estados psicopáticos. Sade evita el conflicto, no se responsabiliza ante sí mismo y jamás siente la necesidad de poner en orden su vida… Cómo se llega a ser un hombre genial de esta manera, lo demuestra Kierkegaard: como un ser negativo, de una tragicidad pobre e inútil: Sade.

O. FLAKE, 1930

Ya nada podrá mantener aparte a esta voz inaudita de los que son capaces de escucharla y de no interpretar mal el sentido profundo de su revelación.

 M.HEINE, 1931

Traducción de ESTELA CANTO

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 Buenos Aires. Editorial La Pléyade. 1969. Págs. 15-18.

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